Las y los jóvenes conformamos un sector heterogéneo y en muchos casos vulnerable a diversos fenómenos que se dan en la sociedad. Es el caso del acceso a la vivienda, en alquiler o propiedad, donde las características propias de este sector hacen que el cumplimiento de este derecho fundamental sea más difícil. La precariedad laboral y económica propias del colectivo juvenil apuntan al alquiler como el régimen de acceso a la vivienda más adecuado para solucionar este problema; es una vía más flexible y accesible para la ciudadanía y ponen de manifiesto la necesidad de que las instituciones diseñen e impulsen políticas de vivienda centradas en el alquiler, que consigan orientar el mercado inmobiliario hacia un escenario donde el alquiler tenga un mayor peso específico y sirva como elemento de freno a la especulación.
En el caso de Laudio, muchos jóvenes, ante una oferta de vivienda insuficiente e inadecuada, se han visto obligados a abandonar el municipio y buscar alternativas en los pueblos de alrededor: Orozko, Okondo, Luiaondo… Desde Aralar entendemos que el ayuntamiento debe realizar un esfuerzo por retener a los jóvenes en la localidad mediante un plan de vivienda que se ajuste a las características y necesidades de los jóvenes del pueblo. Entre ellas citamos:
- Elaboración de un censo municipal de residentes que solicitan vivienda (similar al de Etxebide.)
- Elaboración de un censo municipal de viviendas vacías.
- Freno a la construcción de vivienda libre. Los jóvenes no podemos pagar 60 millones por una vivienda siendo mileuristas y/o teniendo contrato temporal.
- Medidas fiscales de fomento del alquiler.
- Comparar la oferta y la demanda de vivienda y si fuera necesario, nuevas promociones de VPO en el pueblo.
Andoni Estefanía