De las 16 consultas que tengo registradas en la CAV sobre conflictos socio-ambientales desde 2002 (Boroa), incluida la recientemente celebrada en Orozko, 5 tienen un perfil socio-sanitario más o menos claro (térmicas, coke, alta tensión y residuos) mientras que el resto aborda proyectos de infraestructuras que podrían alterar significativamente el medio natural (TAV, calcita, eólicos, etc.).
La consulta de Orozko, además de ser la primera sobre esta materia, se enmarca en este segundo bloque.
Desde el punto de vista de la participación electoral, la mayoría de las consultas realizadas -hasta 11- han alcanzado una participación por debajo del 50%, situándose la mayoría de estos casos en la franja entre el 27% y el 37% de afluencia a las urnas. El resultado de Orozko, teniendo en cuenta que se ha convocado con un escaso margen de tiempo, debido al estado de su tramitación, y comparado con otras consultas, ha sido notable: Coke (20%), térmica de Lantarón (31%), TAV en Legorreta (35%), TAV en Elorrio (37%), TAV en los 18 Concejos de Gasteiz (33%) entre otros.
Lo más relevante de la consulta promovida desde ADIE es precisamente la voluntad de contar con la gente de un modo incuestionable. Que una Plataforma -hoy con responsabilidades de gobierno- haya asumido el reto de conocer la opinión ciudadana es, además, un ejemplo cercano a seguir en otros municipios de nuestra comarca. Por todo ello, nuestra felicitación a la determinación mostrada por ADIE y a la respuesta ciudadana dada. Ahora nos queda analizar el proceso de consulta con el fin de reforzar la fase deliberativa previa a la votación -el concurso de todas las opiniones es fundamental-, así como extender el procedimiento de la consulta directa frente a muchas de las controversias locales existentes.
Por último, y en mi opinión, lo que el resultado de esta consulta ciudadanía -no olvidemos que sin carácter vinculante- ha puesto de manifiesto, al margen de que podamos estar de acuerdo o en desacuerdo con el proyecto eólico de Jesuri, es que el atajo de sacar del PTS eólico los “miniparques” -reservándose además el derecho a su ampliación- además de agudizar el conflicto bloquea el desarrollo eólico. A la luz de este resultado, seguramente, lo que procede es una moratoria en la ejecución de estos proyectos situados al margen del Plan, facilitar la revisión del propio Plan, definir una política eólica global sin subterfugios, basada en un inmediato y amplio acuerdo socio-institucional y, finalmente, desarrollar la energía eólica, aunque para ello sea preciso ocupar algunas cumbres. ¡Feliz verano!
Epi Zurimendi








